De InfoCatólica, por Tribuna Abierta
Es frecuente escucharlos decir: «venimos a misa aquí porque hay ambiente de oración, porque en la misa realmente se reza, y porque nos sentimos en familia».
Ellos mismos pidieron pasar unos días de convivencia en el obispado para escapar un poco de la situación de tensión y encierro que viven últimamente.
Fruto de eso fue que desde entonces muchos de ellos participan con nosotros de la adoración, rosario y misa diarias, y del rezo de vísperas. Y nos han pedido insistentemente que les organicemos unos ejercicios espirituales.
¿Cómo se explica todo esto, si no es por la Divina Habilidad que tiene Nuestro Señor de sacar bienes de males?
Estas pequeñas victorias, que en medida de eternidad son enormes, son las que enfurecen al demonio. Cuando él cree estar venciendo con la guerra, Dios está cosechando sus mejores frutos.








