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06/09/2011

Relativismo moral

Tomado de catholic.net:

 

Autor: Maribel German Relativismo Moral

El hombre es la medida de todas las cosas….

Hace unos días, estando en una reunión de amigos, salió a la conversación el famoso y trillado tema del aborto. La discusión nos involucró cada vez más a todos. Hubo todo tipo de argumentos y posiciones encontradas: por un lado, el que decía que el aborto es un derecho de la mujer sobre su cuerpo; otros opinaron que la pobreza en nuestro país es tan dramática, que había que practicar el aborto en zonas marginadas (para que no vinieran más niños al mundo a sufrir); unos más argumentaban que el feto no es una persona, sino sólo un conjunto de células; y no faltó el que alegó que desde el momento de la concepción el feto posee toda la información genética propia de un ser humano, y que por tanto tiene derecho a vivir. Posiciones, me parece, con las que nos hemos encontrado todos algún día.

Sin embargo, en un momento de mayor acaloramiento, hubo uno que creyéndose un poco más listo que los demás -y por supuesto más “moderno”-, nos dijo a todos lo siguiente: Pero… ¿por qué discutir?, Ximena tiene su propia verdad sobre el aborto y Pedro la suya; lo más importante en esta vida es ser “tolerante”, porque la verdad es “relativa”. Y con esto pretendió dar fin a la conversación…

Paradójicamente mi amigo tratando de mostrar una actitud abierta, plural y moderna, no hizo sino afirmar un criterio que planteaba como absoluto y no discutible. Al decir que “la verdad es relativa”, nos ofrecía una “verdad” que nadie podía relativizar ni refutar.

Por otro lado, he de decirle a mi amigo que su actitud “moderna” ante la verdad, no lo es tanto, pues no tiene sus raíces en este siglo, sino en el muy lejano siglo V A.C., cuando Protágoras postulaba la siguiente tesis: “El hombre es la medida de todas las cosas…” , y con ello dio inicio al relativismo intelectual en donde no son las cosas -la realidad- la que posee su propia “medida”, su propio ser; sino que es el hombre el que determina dicha medida y verdad. Por tanto, para que el conocimiento del hombre sea verdadero –según Protágoras-, éste no debe someterse a la realidad, al ser y “medida” de cada cosa, sino que es el intelecto del hombre el que determinará la medida para cada ser.

Ante dicha tesis, podemos preguntarnos: ¿Dónde queda para Protágoras -al igual que para el hombre moderno-, el criterio que garantice la objetividad y universalidad de la verdad? Ese criterio que nos lleva a poder entendernos con el lenguaje, ya que somos capaces de denominar con un mismo nombre al mismo ser, de determinar sus características esenciales y de hacer un concepto universal del mismo. Si cada cual tuviera una percepción diversa y determinara arbitrariamente el ser y “medida” de la realidad, ¿acaso seríamos capaces de comunicarnos los hombres?

A la tesis de Protágoras: “el hombre es la medida de todas las cosas…”, responde Platón a manera de crítica: “si el hombre es la medida de todas las cosas, en consecuencia, como a mí me parezca que son las cosas, tales serán para mí, y como a ti te parece que son las cosas, tales son para ti”; de tal modo que, si a Juan le parece que todos los hombres necesitan respirar para vivir, y a Pedro le parece que no es necesario que el hombre respire para que pueda vivir, en efecto, cada uno tendrá una percepción y una “medida” diversa de la realidad, pero también unas consecuencias diferentes.

La pregunta es si la percepción de Pedro o de Juan ¿cambiarán en algo el hecho real de que el ser humano, “todo ser humano”, necesite de respirar para mantenerse vivo?, Y más aun, ¿qué consecuencias concretas se sucederían si Pedro fuera coherente con su percepción y “medida”?

Para Protágoras “el conocimiento es algo del sujeto, algo que se da en su mente, por lo que el hombre puede crearlo y presentarlo como mejor le acomode; es cuestión de habilidad”. Pierde entonces la dimensión objetiva, trascendente y universal de la verdad, al pretender que el hombre sea medida de la misma. No hay entonces criterio alguno de verdad, la medida será arbitraria y, al depender del hombre, de cada sujeto, habrá una pluralidad de verdades tan infinita como la pluralidad de hombres existentes (tal y como pretendía mi amigo con su actitud “moderna”).

Según la filosofía realista, la verdad es “la conformación entre el entendimiento y la cosa (o realidad)”, de tal manera que la verdad está en el intelecto, en el sujeto –y en este sentido se dice que es subjetiva-; pero sólo una idea o concepto tendrá la categoría de verdad, cuando ésta se adecue a la realidad del objeto –y es en este otro sentido que podemos afirmar que la verdad es objetiva-. Es decir, la verdad efectivamente radica en la inteligencia del hombre, pero sólo podemos decir que alguien posee un conocimiento verdadero, por ejemplo sobre el agua, cuando el juicio de la inteligencia acepta que el agua es un compuesto de H2O. Si la inteligencia de Luis nos dice que el agua es un compuesto de H3O, entonces decimos que la proposición que Luis afirma es falsa y no verdadera, porque no se adecua a la “realidad” del agua.

A diferencia de Protágoras -y en general de los relativistas-, observamos que Tomás de Aquino pone hincapié en que la objetividad de la verdad sólo puede fundamentarse en la res o cosa, en la realidad misma. De tal manera que afirma que si la verdad es la adecuación de la inteligencia con la realidad, “resulta entonces que la cosa misma es la medida de nuestro entendimiento (res enim est mensura intellectus nostri)”.

En conclusión decimos que, sí hay un parámetro o criterio objetivo de verdad, y que éste hace referencia a la naturaleza misma de las cosas, a lo que las cosas son, y no a lo que arbitrariamente pretende el hombre individual –cada hombre- que sean.

Protágoras, precursor como hemos visto del relativismo, no hizo sino crear una falacia sobre la cual se fundamenta uno de los tipos de relativismo: el relativismo individualista. La tesis: “el hombre es la medida de todas las cosas…”, no hace sino expresar “aquella forma de relativismo para la cual el elemento condicionante de la verdad del juicio será el sujeto cognoscente individual, es decir, todos y cada uno de los hombres. La estructura de cada sujeto humano determinará la verdad del juicio”.

Esta forma de relativismo llamada individualista, propicia una postura arbitraria del hombre ante la verdad, ante el conocimiento de la realidad que; llevada al extremo, va creando en el hombre no sólo una actitud ante la verdad como algo abstracto, sino ante la verdad concreta sobre el hombre y el cosmos, lo cual puede tener serias implicaciones para la convivencia entre los hombres y de los hombres con el cosmos.

Por ejemplo: si un individuo ha determinado en su juicio “personal” (en su propia medida de la realidad) que el incendio de bosques es una actividad divertida, y lo pone en práctica, está destruyendo un bien objetivo que pertenece a todos los hombres, y que no podemos permitirlo, aunque a la persona en cuestión le parezca divertido y recreativo en “su medida y en su personal juicio”.

De igual manera pasa con los juicios de valor moral: si la moral es la ciencia que estudia la bondad o maldad de los actos humanos, decimos que debe existir una verdad sobre los mismos, y que es el hombre el que debe adecuarse a esa verdad y no pretender adecuar la verdad a su “medida” o conveniencia.

Pero, ¿qué tipo de verdad podemos conocer sobre la actuación libre del hombre, sobre la bondad o maldad de sus actos? La verdad que nos aporta el conocimiento de la naturaleza humana. Sabemos que la bondad hace relación al bien del hombre, por lo que, para determinar objetivamente que algo es bueno, tenemos que demostrar que efectivamente es bueno para el hombre, esto quiere decir que lo perfecciona, desarrolla, plenifica -como un ser inteligente, libre, capaz de amar y trascender-, y que, por consecuencia, lo lleva a la felicidad como a su fin propio. Por el contrario, algo es malo cuando corrompe, destruye y/o limita al hombre y por consecuencia lo hace infeliz. Este criterio nos ayuda a determinar de manera objetiva la moralidad de la acción humana, pues está basado en la naturaleza o ser del hombre y no en una medida o criterio subjetivo.

Como podemos ver, es fundamental el concepto de hombre que tengamos. Hay que aspirar a un conocimiento de la persona humana que sea integral y veraz, ya que, si mi concepto de hombre es falso, limitado o parcial, la moralidad de las acciones será juzgada también con falsedad o parcialidad. Concebir al hombre como pura materia y negar, “porque esa ha sido mi medida sobre el hombre”, la dimensión espiritual, libre y trascendente del hombre, me llevará a dar un juicio de valor positivo sólo a aquellas acciones que desarrollen al hombre materialmente (ya sea en su dimensión corporal, económica o de capacidad de gozo y placer). Por el contrario, si mi concepto de hombre es únicamente de un ser espiritual, daré un juicio de valor positivo sólo a las acciones que lo desarrollen espiritualmente (en su dimensión religiosa, trascendente, intelectual, volitiva…), tratándolo tal vez como un ángel y no como quien es.

Ninguna de estas visiones sobre el hombre se adecua a la realidad del mismo, ya que analizando el ser y el actuar del hombre, observamos que éste realiza actos sensitivos (materiales) como el moverse, comer, respirar…, pero también realiza actos de tipo intelectual (espirituales o inmateriales) como pensar, amar, elegir… Por tanto, el hombre es un ser tanto material como espiritual, es corporal, pero tiene inteligencia y libertad, por lo que necesita, para su pleno desarrollo, de la adquisición de bienes de índole material, pero también de índole espiritual. Y como lo que regula la conducta del hombre es su inteligencia y voluntad (capacidades superiores en el hombre), todos los bienes que el hombre adquiere deben ser ordenados por su inteligencia. Cuando el hombre adquiere un bien de manera desordenada, ese bien se convierte en un mal para él, porque no lo perfecciona sino que, por el contrario, lo corrompe o aniquila. Por ejemplo, si Lucía utiliza una droga como medicamento, esa droga es un bien, porque está ordenada a la mejora y salud de Lucía, pero si Lucía utiliza una droga para experimentar los efectos de placer que trae consigo, esa droga no sólo no le ayuda en su mejora personal, sino que le es dañina y destructiva.

Podemos concluir que: si un hombre decide inventar criterios de moralidad alejados de la naturaleza humana, de su perfeccionamiento, finalidad, y del bien que le corresponde de suyo, esos criterios -aunque “medidos y determinados” por un hombre concreto-, no dejarán de ser erróneos y de lastimar y dañar su naturaleza.

Por otro lado, si rechazamos como fundamento de la moralidad a la naturaleza humana, sucede que la moralidad entera se nos desmorona, ya que la moralidad quedará al acecho de una voluntad egocéntrica que busca fijar sus propios principios de actuación aunque se dañe a sí misma, a sus semejantes o a otros seres de la naturaleza. Lo importante para esa voluntad será únicamente “ser la medida” y no someterse a una medida ya dada.

Pensemos y reflexionemos por unos minutos sobre nuestra realidad más cotidiana… ¿No es verdad que la mayoría de las veces en que negamos la verdad de un criterio moral, es en el fondo porque buscamos justificar una conducta inmoral? No es extraño ver que quien ha mantenido relaciones sexuales con una persona que no es su cónyuge, y no “quiera” dejar o romper con dicha relación por el placer o adicción que le provoca, acabe por buscar argumentos que justifiquen su actuación, al punto muchas veces de llegar a negar que la fidelidad sea un criterio verdadero y bueno para el matrimonio.

Si negamos que la verdad es universal y tiene como fundamento la naturaleza de cada ser, nos podemos preguntar: ¿dónde se fundamentan y encuentran su cimiento los derechos humanos, esos derechos universales y válidos para todos los hombres…?

Vivimos en una época en donde el hombre, buscando ser “la medida de todas las cosas”, pretende ser el árbitro y medida incluso de los derechos humanos, esos derechos inalienables que nos corresponden a todos los hombres por el hecho de serlo (es decir, por naturaleza). Tal es el caso de la negación del primer y fundamental derecho: el derecho a la vida. ¿Por qué hemos cuestionado este derecho? ¿Por qué en tantas legislaciones observamos que el derecho a la vida ha quedado desprotegido, despenalizando el aborto o la eutanasia? ¿Por qué buscamos tantos argumentos falsos que justifiquen quitarle la vida a otro?

Hemos permitido que “el hombre sea la medida de todas las cosas…”, incluso de los demás hombres. Un grupo de personas deciden y pactan en una legislación que los niños que tienen alguna malformación genética “No tienen derecho a vivir”, ¿acaso no es éste el mismo crimen que cometió Hitler al determinar y decidir que los judíos no tenían derecho a vivir? En ambos casos, el (o los) hombres han pretendido ser “LA MEDIDA”, la medida que determine quién tiene derecho y dignidad de persona y quién no.

Las normas éticas no son producto de condicionamientos sociales o culturales, tampoco son el resultado de la llamada “evolución histórica”, y mucho menos de una suma de voluntades o de una única voluntad caprichosa. O las normas éticas se fundamentan en la naturaleza humana, en lo que es el hombre, en la dignidad que tiene por sí mismo, en su finalidad intrínseca –ser feliz y trascender-, o no tienen fundamento alguno. Y si acabamos con las normas éticas y con los derechos humanos, seamos honestos, vamos en camino de acabarnos los unos a los otros.

Ahora bien, las leyes morales, objetivas y universales, sólo pueden ser descubiertas por el hombre analizando con profundidad al hombre mismo. Este es el reto, descubrir la verdad sobre el hombre y adecuarse a esa realidad y medida. Si el hombre busca a toda costa imponer su propia medida, va en camino de destruir lo que le rodea y de destruirse a sí mismo; ésta es la triste consecuencia que nos espera.

Como vemos, el relativismo no es sólo una actitud teórica y abstracta, es una realidad que permea nuestra vida cotidiana. Por eso me pregunto ¿no será acaso esa actitud de vida que hemos asumido, esa falta de compromiso leal con la verdad, lo que ha llevado al hombre al vacío existencial en el que vive, a no encontrar su plenitud y verdadera felicidad?

El hombre no es feliz siguiendo caprichosamente su propio placer e imponiendo su propia y egoísta medida a las cosas; no es feliz con una actitud relativa ante el mundo, los demás y él mismo. La experiencia y la vida diaria nos indican que el hombre sólo es feliz cuando conoce la verdad y actúa en consecuencia, cuando busca y se compromete con el auténtico bien, en definitiva, cuando se dirige al fin al que por naturaleza tiende.

No nos engañemos: el hombre sí es capaz de conocer la verdad y de seguir el bien. La postura relativista no es sino una antigua postura que busca hacer del hombre el centro del universo y pretende adaptar la verdad a la conveniencia del momento. Sin embargo -como hemos visto-, esta postura no tiene fundamento alguno y es en sí misma contradictoria. La propuesta es tener una actitud sencilla y leal para con la verdad, y ser valiente en la elección del bien. Este es el camino que lleva al hombre a encontrarse consigo mismo, a relacionarse con los demás y a respetar la naturaleza, en definitiva sólo esta actitud de lealtad y compromiso con la verdad lleva a la auténtica felicidad, a la felicidad profunda y duradera.

BIBLIOGRAFÍA:

1. Oliveros F. Otero, Educación y Manipulación, Editorial Minos, 1987.
2. Gevaert Joseph, El Problema del Hombre, Ediciones Sígueme, Salamanca 1993.
3. Damm Arnal Arturo, Falacias Filosóficas, Editorial Minos, México DF, 1991.
4. Yepes Stork Ricardo, Fundamentos de Antropología, EUNSA, 1996.
5. ATT, Gran Enciclopedia Rialp, Tomo XIX, Editorial Rialp, Madrid España, 1973.
6. Gambra Rafael, Historia Sencilla de la Filosofía, Editorial Minos, México DF, 1986.
7. Gómez Pérez Rafael, Problemas Morales de la Existencia Humana, Editorial Magisterio Español, España 1980.
8. Llano Alejandro, Gnoseología, EUNSA, Pamplona España, 1984.

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06/09/2011

Tus hijos – cómo educarlos – Pilar Sordo, Psicóloga

¿Cómo deberíamos ser con nuestros hijos?
¿Cuáles son los obstáculos que nos creamos hoy día?
¿Qué podemos aprender y cambiar como padres?
¿Cómo nos podemos simplificar las vidas y brindarles amor a nuestros hijos?

04/09/2011

La visita del Papa y el espantoso silencio – Reflexiones de un ateo sobre la visita de Benedicto XVI a España

Al hilo de lo vivido estos días atrás, durante la JMJ, me ha resultado muy interesante la reflexión plasmada en este artículo de Felipe Muñoz en el diario sigloXXI: http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/73478/la-visita-del-papa-y-el-espantoso-silencio#.Tl_zGIc9JZQ.twitter

Aunque fue publicado la semana anterior a la visita de nuestro Santo Padre, es, a mi juicio, una reflexión a-temporal. (Lo remarcado en negrita y en rojo en el texto, es mío. El original no tiene marcas.)

 

La visita del Papa y el espantoso silencio

Reflexiones de un ateo sobre la visita de Benedicto XVI a España

Felipe Muñoz Publicado el martes 9 de agosto de 2011, 09:07

Quizá sorprenda a alguno de mis escasos lectores habituales, saber que, personalmente, no creo en Dios. Es más: estoy convencido de que Dios, el Dios cristiano, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios del que Jesucristo se decía hijo, no existe.

Personalmente

Personalmente, fui católico sincero hasta mi mayoría de edad. Después, ateo y furibundo anticlerical durante la Universidad y algunos años después. Progresivamente, con el tiempo, a base de muchas lecturas, he ido madurando mis opiniones al respecto. A día de hoy, sigo sin creer en Dios y siendo ateo convencido; pero el anticlericalismo se me curó estudiando Historia.

Hago esta reflexión personal, no por la importancia que pueda tener (que no la tiene, salvo para mí mismo), sino para aclarar mi posición de partida para lo que sigue. No creo que a nadie le interese, en realidad, la opinión de tal o cual columnista, si el tal o cual columnista no “desaparece” lo suficiente de su escrito. Es decir, si la columna en cuestión puede funcionar como un peldaño que nos acerque un poquito más a la verdad, y no simplemente como exposición de ideas y pensamientos personales.

El debate en España

Pero, por lo que parece, los españoles sufrimos alguna especie de defecto nacional, que, quién sabe por qué, nos impide tratar hasta de las cuestiones más abstractas sin llevarlas al terreno del ataque personal. Si uno defiende la Idea de España, se le tilda inmediatamente de franquista; si otro defiende a la Iglesia Católica, se busca de inmediato su conexión con el Opus Dei; si un tercero defiende la idea de mercado libre, se le tacha de fascista (Curiosidad: ¿por qué no de anarquista? El fascismo es, al fin y al cabo, una escisión del socialismo y, por tanto, contrario al mercado libre).

En fin, simplemente indicar que no tengo ninguna creencia religiosa y ningún tipo de relación laboral con la Iglesia Católica.

Visita de Benedicto XVI a España

En las circunstancias históricas, políticas y económicas de la España actual, aunque se podía contar con la indiferencia general, no puede dejar de sorprender el rechazo de cierto sector de la población a la visita del Papa Benedicto XVI, a partir del 18 de Agosto de 2011.

Rechazo del catolicismo en España

Vale que la mayor parte de los españoles aún crea a pies juntillas en la leyenda negra sobre la Iglesia Medieval (leyenda que inventaron conscientemente ingleses, franceses y holandeses, contra la España del siglo XVI). Vale que en España exista cierta tradición política anticlerical, de la que los sectores de la Memoria Histórica se sienten todavía orgullosos (ignorando que, en su tiempo, la tradición se convirtió en matanza).

Pasemos, también, de la constatación de que muchos medios de comunicación, hablados o escritos, manipulan por sistema todos los escritos y todas las tomas públicas de posición eclesiásticas (manipulación que se puede evitar fácilmente, acudiendo a los textos íntegros), hasta el punto de que, por ejemplo, la moral sexual católica es reducida a la prohibición del preservativo.

El deber de la hospitalidad hacia el Papa

Pasando por encima de todas estas consideraciones, que consisten, en resumen, en desconocimiento, prejuicio e ignorancia, en primer lugar, España, como país, debe hospitalidad a Benedicto XVI, como la debe a cualquier mandatario, y a cualquier persona en general, que visite nuestro país.

El Papa es gobernante de un país con el que España mantiene relaciones diplomáticas amistosas. Y, a su vez, además de ser uno de los filósofos más importantes de la actualidad, es el líder de una religión que profesa la mayoría del pueblo español y que ha organizado una Jornada Mundial de la Juventud, que reunirá, según las previsiones, a un millón de personas, en pleno acuerdo con el gobierno español.

La Iglesia Católica

Ciertamente, esto resulta obvio. Tanto en la cuestión de las relaciones diplomáticas como por la cuestión de la hospitalidad debida, esa virtud que estamos olvidando. Pero, ciertamente también, Benedicto XVI no viene a España sólo en calidad de gobernante de otro país, sino como líder de una institución internacional de amplia, aunque decadente, influencia. El rechazo a la visita, por parte de ciertos sectores, se centra en esa cualidad de cabeza visible de una institución a la que se moteja de machista y antidemocrática.

Lo cierto es que los argumentos que se utilizan resultan a cada cual más endeble. Si hubiéramos de tener en cuenta la historia de cada país o de cada institución a la hora de recibir a sus mandatarios, no existirían las relaciones diplomáticas en absoluto. La inmensa mayoría de los Estados actuales, si no todos, tiene una historia mucho más sanguinaria que la de la Iglesia Católica (más allá de las leyendas sobre la Inquisición).

Jornada Mundial de la Juventud

Por otra parte, desde el momento en que la Jornada Mundial de la Juventud se planificó de común acuerdo con el gobierno español y respetando todos los trámites legales, sobraban todos los análisis coste/beneficio, que tanto y tan superficialmente han proliferado. El gobierno español, y mucho más el actual, disponía de una excusa fácil para rechazar la organización del evento, alegando los costes de seguridad. Y, si no lo hizo, es lícito sospechar que no fue movido por un irrefrenable ansia, de los gobernantes socialistas, por recibir a Benedicto XVI.

Lo mismo es válido para el “problema” de la ocupación del espacio público, por parte de lo fieles de una religión que, en un estado laico, se supone como cuestión privada. No deja de resultar gracioso que los indignados se hayan quejado de esto. La JMJ ocupará los espacios madrileños ateniéndose a la ley y en virtud de la libertad de expresión.

Sería un punto interesante a estudiar, el proceso histórico por el que se ha ido negando, sobre todo socialmente, pero también legalmente, el derecho de libertad de expresión de las creencias religiosas. Ya dijo Lessing, en su día: “No os atreváis a hablarme de vuestra libertad berlinesa de pensamiento e imprenta. Se limita a la mera libertad de endilgar a la religión cuantos sofismas se desee. Y un hombre honrado tendría que avergonzarse bien pronto de emplear esa libertad”.

La verdad se vota, otra vez

El hecho de que se intente relegar a la religión al ámbito privado y el hecho de que se tacha a la Iglesia Católica de machista y antidemocrática, obedecen al mismo síntoma de decadencia de la cultura occidental, especialmente en España: a la idea de que no existe la verdad, sino que “cada uno tiene su verdad” o lo que es verdad para uno puede no serlo para otro”.

A partir de ahí, la verdad se vota. Ya hablamos una vez de aquella ocasión en la que la existencia de Dios perdió por un solo voto en el Ateneo de Madrid. Se trata de la consecuencia lógica del relativismo: hay que llegar a un acuerdo político sobre las “verdades” en torno a las que nos movemos. De ahí que se pida, de modo absurdo, que la Iglesia se democratice. Como si la democracia fuera un valor en sí mismo: la democracia tiene valor en la medida en que protege la libertad. Y el valor es la libertad, no la democracia.

La Iglesia Católica custodia una verdad

En cualquiera de los casos, la Iglesia Católica, con todos los fieles que la forman, cree firmemente que posee una o varias verdades. Y lo cree del mismo modo que la comunidad científica cree poseer, también, algunas verdades. Sólo que lo que los científicos han extraído de la experiencia, los cristianos creen haberlo obtenido a partir de una Revelación de Dios.

La Iglesia Católica, formada por todos los católicos (no sólo la jerarquía), es, pues, una institución conformada en torno a una verdad absoluta, cuya misión es custodiar. Aquí no cabe una democracia mal entendida: la verdad no se vota, se descubre. No es lo mismo, nada tiene que ver, pensar que ninguna persona tiene la verdad, que pensar que la verdad no existe.

La democracia en la Iglesia

Tampoco hay democracia en la familia, en el ejército o en las comunidades científicas. No la hay cuando se trata, simplemente, de respetar una tradición. Hoy día, la mayor muestra de humildad de la Iglesia está en su negativa a admitir a la mujer en el misterio sacerdotal. Negativa basada, exclusivamente, en una confesada incapacidad para interpretar la Escritura en lo que respecta esta cuestión.

Soy consciente de que todo esto suena muy extraño y anticuado en unos oídos modernos, educados, acostumbrados y machacados con el relativismo de “la verdad de cada uno”. Pero, si son tan amables, le pido que hagan un esfuerzo conmigo.

La salvación y el ámbito privado

Imagínense, por un momento, que ustedes están convencidos, fuera de toda duda, de que el mundo (todas las personas que lo componen), está en peligro. E imagínense que ustedes, a su vez, conocen, fuera de toda duda, la manera de salvar la vida a todos. Y, por último, imagínense que se encuentran con otras personas que creen lo mismo que ustedes y organizan una institución para comunicar más eficazmente, a todo el mundo, la forma de salvarse.

En ese caso, ¿aceptarían tranquilamente que se les pidiera que mantuvieran sus creencias en privado, por “respeto” a los demás? ¿Qué clase de respeto es ésa? ¿No es más respetuoso, a la par que más noble, comunicar a todo el mundo que está en peligro y lo que tiene que hacer para salvarse? Aunque uno contemplase la posibilidad de estar equivocado, ¿no seguiría adelante, de todos modos? ¿No contaría lo que sabe a todo el que quisiera escucharle y aún al que no quisiera?

El cristianismo es público

Pues, exactamente, éste es el caso del cristiano en el mundo de hoy. Cree conocer la verdad más importante de la existencia y, por eso, nos la quiere comunicar. Está en la naturaleza del cristianismo comunicar, dar testimonio de su fe. Y, por eso, el cristiano que vive sus fe sólo en el ámbito privado siempre me ha parecido innoble y, quizá, algo cobarde. Son las personas las que merecen respeto, no las ideas. Y el respeto a las personas, para un cristiano, exige el testimonio de su fe.

La voz de la Iglesia

No estoy de acuerdo con muchas de las posiciones doctrinales de la Iglesia Católica (aunque suelen tener, por lo general, mucho más fundamento de lo que sus críticos reconocen), ni en política, ni en filosofía, ni en moral. Pero, en un mundo que ya no cree en nada (y, por ello, está dispuesto a creer en todo lo que le cuenten), en un mundo que, cuando dejó de creer en Dios, empezó a creer en cosas mucho peores, en un mundo en el que ya no hay sentido, en el que ya no se acepta la ley, la autoridad o la tradición, en un mundo de manipulación de las mentes por los gobiernos, en el que nada tiene valor y todo vale lo mismo, en un mundo lleno de impotencia y sin miedo ni esperanza; en este mundo, la voz de la Iglesia, su mensaje de que existe la verdad, el bien y el mal y de que quizá hay esperanza, se ha tornado especialmente importante.

Jan Ross, periodista del periódico alemán Die Zeit, comentó (en relación a Juan Pablo II, pero válido en todo caso): La voz del Papa ha dado ánimo a muchos hombres y a pueblos enteros; en los oídos de muchos ha sonado también dura y cortante, e incluso ha suscitado odio; pero, si enmudece, será un momento de silencio espantoso.

+ + + +

Quizás Felipe Muñoz está más cerca de Dios, del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, del Dios Padre de Nuestro Señor Jesucristo, de lo que él mismo piensa.
En cualquier caso, mi respeto a Felipe Muñoz (y mi oración).

Desde mi punto de vista, este certero análisis, quizás adolece de una perspectiva (fruto quizás de esa falta de fe que confiesa el propio autor) adicional.
La animadversión, el ataque, no puede ser contemporizado con la lógica, porque lo que está en liza son poderes que trascienden al propio hombre, tanto para el bien como para el mal.
A los ojos de un mundo sin Dios, la confesión de fe del creyente carece de sentido, de lógica sin entrar en la “lógica” de la fe.
El ataque, la violencia contra los fieles seguidores de Cristo, carece de sentido si se pierde de vista la enemistad eterna del padre de la mentira, del maligno, contra los seguidores del Hijo de Dios encarnado, Camino, Verdad y Vida en Sí mismo.

Esta equilibrada reflexión de Felipe Muñoz, me ha aportado perspectivas al eterno problema de la enemistad irreconciliable entre el Bien y el maligno.

Tenéis, al principio de la entrada, la url directa al artículo.
Encontré el artículo por la referencia de mi amigo Juanjo Romero (De Lapsis – InfoCatólica, conoZe.com, Membretes, …) a una entrada publicada en el blog de Scriptor.org.

28/07/2011

Los abortistas lo admiten: «a veces los bebés nacen vivos y giran y giran por el váter» @Infocatolica

Tanto me ha impresionado este artículo de Juanjo Romero en Infocatólica, que me permito reproducirlo íntegro.
(Te recomiendo que sigas los artículos de Juanjo Romero, tanto en Infocatólica, como el sitio conoZe.com).

Es terrible, terrible.

Y al mismo tiempo temible el grado de perversión, de maldad, que se está apoderando, que está impregnando a cada uno de los miembros de esta sociedad, de este siglo que nos ha tocado vivir.

Toda esta carnicería, todo este holocausto, realmente deja inermes e inertes a nuestros congéneres!?.

Tan fácil nos resulta volver la cabeza, mirar a otro lado, y seguir con lo nuestro (“esperemos que no me vea en la obligación de tener que pasar por esto”. “Y si tengo que pasar por esto, esperemos que el ‘carnicero’ haga bien su trabajo y no me deje colgado con un tullido, un lisiado, … para toda la vida”)!?.

Me resisto a pensar que mi vecino, mi compañero de trabajo, el que me cruzo todos los días en el semáforo y en la ventanilla del metro, se ha petrificado de tal manera, que su sentir, que su vivir ya no es siquiera el de un animal, sino el de un virus, una alimaña que se come a sus crías, que devora el ser que lo sustenta.

¿¡Cómo será juzgada esta generación!?

Te dejo con el artículo de Juanjo Romero (no lo dejes pasar sin reflexionar, sin compartirlo):

 

Los abortistas lo admiten: «a veces los bebés nacen vivos y giran y giran por el váter»

A las 8:32 AM, por Juanjo Romero
Categorías : Aborto

Creo que hace falta un planteamiento elemental, accesible a cualquiera, independiente de conocimientos científicos o teológicos, que pocos poseen, de una cuestión tan importante, que afecta a millones de personas y a la posibilidad de vida de millones de niños que nacerán o dejarán de nacer.

Esta visión ha de fundarse en la distinción entre «cosa» y «persona» […]

¿No se tratará de esto precisamente? ¿No estará en curso un proceso de «despersonalización», es decir, de «deshominización» del hombre y de la mujer, las dos formas irreductibles, mutuamente necesarias, en que se realiza la vida humana? Si las relaciones de maternidad y paternidad quedan abolidas, si la relación entre los padres queda reducida a una mera función biológica sin perduración más allá del acto de generación, sin ninguna significación personal entre las tres personas implicadas, ¿qué queda de humano en todo ello? Y si esto se impone y generaliza, si a finales del siglo XX la Humanidad vive de acuerdo con esos principios, ¿no habrá comprometido, quién sabe hasta cuándo, esa misma condición humana? Por esto me parece que la aceptación social del aborto es, sin excepción, lo más grave que ha acontecido en este siglo que se va acercando a su final.

La cuestión del aborto – Julián Marías; 21/12/2007

Me he permitido esta larga cita de Marías por la crudeza del tema. Traspasa la frontera de la deshumanización. El animal está sujeto a sus instintos, el hombre sin la ley natural cae más bajo, no tiene frenos.

Ha tenido lugar en Florida el juicio contra el abortista Pendergrast, demandado por Carol Howard, que se sometió a un aborto en su clínica en 2004. La niña sobrevivió. Hoy tiene diez años y sufre varias discapacidades: parálisis cerebral, pérdida de la función del lado izquierdo del cuerpo, problemas cerebrovasculares, discapacidad mental, enfermedad pulmonar crónica y convulsiones.

El jurado ha condenado a Pendergrast por «hacer mal su trabajo». Lo más duro ha sido oír el frío relato del doctor y sus ayudantes:

sí, los bebés se arrojan al inodoro y muchas veces siguen vivos girando alrededor de la taza del váter

Pendergrast está especializado en «abortos tardíos», realiza una inyección intra-cardiaca al bebé. Extraer bebé muerto ya no es un «aborto terapéutico», así que se puede enviar a la madre a casa para que la traten en los centros de salud habituales. Incluso el asesinato puede llevarse a cabo en un Estado con leyes más permisivas en cuanto a los plazos y después la madre es tratada cerca de casa. Los médicos estarán obligados a atenderla porque la vida de la mujer corre peligro.

Reconozco que no soy capaz de meterme en la cabeza de semejante bestia y no puedo imaginarme el proceso de encallecimiento del alma. Debe ser desgarrador. Pero todavía me entra menos que la sociedad lo ampare y jalee. En España ya son ‘derechos de la mujer‘, en otras partes del mundo también. El voto es libre, luego responsable.

Porque no nos engañemos, aquí no hay cuestión de grado, da igual quemar al bebé con sal en el útero; darle la puntilla en la nuca según asome la cabeza pero antes de que respire, trocearlo dentro o tomar una pastillita porque todavía es muy pequeñito y no se nota; … o esperar que se lo trague una alcantarilla.

Semejante sociedad está llamada a la autodestrucción. Ella misma ha liberado lo peor que tiene, ¿por qué después de esto va a detenerse ante otras cosas? A Pendergrast se le juzga por no haber terminado bien un trabajo legal.

 

 

26/07/2011

Emilio Calatayud – Lección Magistral

Juez del Tribunal de Menores de Granada.

Lección Magistral.

¡¿Hemos perdido los papeles!?

23/05/2011

Libertad interior (@conoZe)

Quiero compartir este extracto del maravilloso artículo de Alfonso Aguiló en conoZe.com (http://www.conoze.com/doc.php?doc=2390):

El deseo de libertad que hay en el corazón del hombre le impulsa a traspasar los límites dentro de los cuales se siente como encerrado. Queremos aumentar nuestro poder de transformar la realidad. Pero ese ansia de libertad no siempre encuentra el modo de realizarse. Hay ocasiones en que se presentan circunstancias externas objetivas que nos oprimen, y que queremos y debemos procurar cambiar, pero hay otras ocasiones en que nos engañamos y echamos la culpa a lo que nos rodea cuando el problema (y la solución) están dentro de nosotros. Es nuestro corazón quien está prisionero de sus egoísmos y sus miedos, el que debe cambiar, el que debe afrontar la dureza de la vida, el que debe conquistar su libertad interior y no consentirse huir de la realidad para refugiarse en la fantasía o en el victimismo.

Una de las paradojas de la libertad interior es –en expresión de Jacques Philippe– que ser libre es también aceptar lo que no se ha elegido. El hombre manifiesta la grandeza de su libertad cuando transforma la realidad, pero también cuando sabe aceptar la realidad que día tras día le viene dada. Aceptar las limitaciones personales, la propia fragilidad, las situaciones y frustraciones que la vida nos impone, son modos de hacer crecer nuestra propia libertad interior, pues en ese ámbito personal podemos llegar a ser mucho más dueños de nuestras reacciones, y por tanto más libres.

Cuanto más dependamos de sentirnos listos o poderosos o atractivos, como ese gran genio de la televisión, o como ese multimillonario de moda, o como la última top-model del momento, más difícil nos resultará esa necesaria aceptación distendida de nuestra realidad, que ha de ir unida a una firme determinación de mejorarla. La verdadera libertad interior tiene mucho que ver con superar las numerosas «creencias limitadoras» que puedan haberse instalado en nuestra mente (jamás saldré de esto, no valgo para aquello, siempre seré así, soy incapaz de hacer tal cosa…), que no son aceptación de nuestra limitación sino más bien fruto de nuestras heridas, de nuestros temores y de nuestra falta de confianza en nosotros mismos.

Aceptar con humildad nuestro ser, dependiente del Ser. Quien es humilde está en la Verdad, y la Verdad nos hará Libres.

Por favor, léelo completo en http://www.conoze.com/doc.php?doc=2390

23/05/2011

23-M (¡No me gusta lo que ZP ha hecho con España!)

El 22-M pasó. Hoy es 23-M.

Por si te habías olvidado de ello con toda la vorágine vivida los últimos días, la avalancha repetitiva en todos los medios de comunicación monocorde, seguimos estando en el mes de María, Nuestra Madre y Señora.

· 

Podría parecer que se ha producido una revolución en España, #spanishrevolution (curiosa semejanza con la teminología utilizada por Family Research Council en el congreso de presentación del libro “Proyecto Zapatero” de Ignacio Arsuaga en Washington DC el pasado mes de Abril, que la tituló como “The New Spanish Revolution: How Socialists are Reshaping Spain“); sin embargo la revolución ya la ha provocado PZ en sus dos legilasturas. Vivimos un estado de revolución, un régimen de revolución, del que no nos han sacado estas elecciones.

¿Y que pasa con la #acampadasol, entre tanto?

  • Bueno, un “movimiento” bien visto por los partídos políticos “culpables” del estado de revolución en el que vivimos inmersos desde el 2004,
  • al que se adhieren o con el que se sienten cómodos filo-terroristas, izquierdistas, centristas, derechistas, falangistas, ultra-derechistas, verdes, rojos, amarillos, azules, pijos con iPhones, rastas con iPhones, tribus de todas las clases, … con iPhones
  • y que literalmente rapta el proceso y el debate electoral allí donde se desarrolla habitualmente, que es en los medios de comunicación, que entran en juego con toda su artilleria siguiendo un paso de baile sincronizado, como un ballet ruso con director de escena ruso -no quiero decir con ello que los organizadores del movimiento sean rusos ni mucho menos, es una forma de hablar-, a dar la cobertura necesaria durante la semana pre-electoral para que semejante demostración cívica de democracia popular pueda tener el eco que “se” necesita …
  • y que es la causa, la justificación o la explicación del resultado electoral de cada formación política que ha fracasado o ha vencido en la consulta de ayer, del índice de voto en blanco como del índice de participación, del … y del …

(Dado que este movimiento ciudadano espontáneo tiene su propio órgano de información, te dejo el enlace a su sitio web oficial donde se publican las decisiones tomadas por los consejos asamblearios http://tomalaplaza.net/)

Pues , como decía, sigo sin sentirme representado por ellos, así sigan en la Puerta de Sol hasta el 2029, fecha en la que según parece se profetiza que se acabará el mundo, en el supuesto caso de que no lo haga en el 2012 también según contrastadas profecías antiguas.
(A ver si las profecías se referían a #acampadasol!? Si alguien realiza los cálculos cabalísticos con el hashtag que comparta la fecha que sale):).

Quizás los comerciantes de la Puerta del Sol no estén tan entusiasmados y tengan que cerrar sus negocios y aumentar la lista actual del paro. ¡Insolidarios comerciantes!

Quizás los pocos madrileños anti-democráticosrealesya que no están alojados en la Puerta del Sol, puedan sentir algún tipo de incomodidad de no poder moverse por su ciudad. Pero se lo merecen por ¡Insolidarios!

·

Dejando la Puerta del Sol hasta las próximas legislativas, hay una reflexión que me parece mucho más seria, surgida al recordar uno de los eslóganes colgados de algún árbol o farola estos días de pre-campaña:

“Quiero para Madrid lo que Zapatero ha hecho con España”

(no sé si la frase es exacta o no, pero es el sentido lo que me interesa, y lo que me ha hecho reflexionar).

En Madrid, y en muchas otras demarcaciones, la ciudadanía le ha dicho a nuestra dilecta clase política que no quiere para su Comunidad o su municipio lo que Zapatero ha hecho con España.

El resultado electoral del 22-M es una demostración de que el gobierno ha actuado de forma antidemocrática en contra de su propia ciudadania, con sólo tomar el poder, meter en el cajón el panfleto de programa que fuera que presentara en el 2004, y lanzarse a desollar la piel de toro (ésto no es una metáfora).

La actuación de nuestro gobierno durante sus dos legislaturas no requiere, ni merece, mayor abundamiento que haber vivido estos 8 años en esta gloriosa tierra, y sentir en carne propia lo que han hecho estos …, estos, … (me falta vocabulario) a todos los niveles , en todos los estratos y dentro de las instituciones (para más detalles, si acabas de aterrizar de Marte, puedes leer un resumen aquí).

“Algo huele a podrido en Dinamarca”. ¡Qué suerte tienen en Dinamarca!
Aquí huele a podrido casi todo.

¡No quiero lo que Zapatero ha hecho con España!

Este mensaje realmente va dirigido, no al PSOE, sino al PP.

Señores triunfadores de la noche del 22-M, los españoles de cada rincón de España, en su inmensa mayoría, dónde han podido votar (dónde han podido votar con libertad) les han dado su voto, y les han dado, sobre todo un mensaje claro:

¡No queremos lo que Zapatero ha hecho con España!

Señores del PP, ¿les dice algo este mensaje? ¿Les mueve a algo este mensaje y los miles de votos recibidos? ¿Creen que pueden pasar un “estúpido” velo sobre el desgarro de nación y sociedad que ha dejado Atila y no hacer nada?

Espero que esta frase lapidaria no tenga que usarse nunca introduciendo un nombre de político del PP:

¡No queremos lo que Zapatero ha hecho con España, y lo que pppppppp ha dejado en el olvido!

 ·

Me despido compartiendo un sentimiento nuevo, distinto. Ayer, por primera vez, he votado en conciencia, no al mal menor, al menos-malo, sino en conciencia.
Físicamente me noto igual. Sigo igual de deteriorado que estaba el sábado, pero sin sentimiento de culpabilidad o inutilidad.

Feliz semana, y feliz mes de María Santísima.

16/05/2011

El Cerro de los Ángeles de Getafe, testimonio del talibalismo la icista

Monument in Cerro de los Ángeles (Spain)

Image via Wikipedia

Como siempre, Elentir.info (http://www.outono.net/elentir/2011/05/16/el-cerro-de-los-angeles-de-getafe-testimonio-del-talibalismo-laicista/) da en la diana con su post.
¿Estamos rozando, de nuevo, situaciones trágicas, tristes, vividas en el pasado?
¿Estamos haciendo algo para evitar la repetición de la historia?
¿La historia se repite, o repetimos los humanos los comportamientos salvajes, por la pura animalización de renunciar a nuestro sentido como seres creados por Dios para el bien y la transcendencia?
¿Es compatible la fe en Dios y el anti-teismo? La lista casi infinita de los mártires parece contradecirlo.

No te pierdas el reportaje gráfico de Elentir.info en su post (http://www.outono.net/elentir/2011/05/16/el-cerro-de-los-angeles-de-getafe-testimonio-del-talibalismo-laicista/)


El Cerro de los Ángeles de Getafe, testimonio del talibalismo laicista

Posteado en: Lugares , Religión

El pasado 19 de abril estuve con mi familia en el monumento nacional al Sagrado Corazón de Jesús y santuario del Cerro de los Ángeles, en la ciudad de Getafe (Madrid). Estas fotos las tomé allí.

Las fotos se dividen en tres grupos. En primer lugar podéis ver los vestigios del monumento primitivo, inaugurado por el Rey Alfonso XIII el 30 de mayo 1919, estando situado en el centro geográfico de España. En su recinto fueron asesinados por los rojos cinco jóvenes católicos que defendían el monumento de posibles atentados, pocos días después del estallido de la Guerra Civil Española, el 23 de julio de 1936. El primer viernes de agosto, milicianos rojos fusilaron literalmente la estatua del Sagrado Corazón, destrozaron las esculturas y finalmente volaron el monumento con dinamita, renombrando el lugar como “Cerro Rojo”.

Ocho años después, Francisco Franco ordenó la construcción de un nuevo monumento, ubicado frente al original -que se conserva tal como lo dejaron los rojos, como testimonio de la infamia cometida allí- e inaugurado el 25 de junio de 1965. A este nuevo monumento corresponde la segunda tanda de fotos, en la que podéis ver las estatuas fotografiadas de cerca (por primera vez en mis varias visitas al lugar pude subir hasta la zona más alta abierta al público). El tercer grupo de fotos lo tomé en el santuario situado bajo el nuevo monumento.

Cada vez que alguien invoca el laicismo mientras presenta el bando republicano como la genuina expresión de la causa de la libertad, me acuerdo de este lugar, un fiel testimonio del talibanismo laicista. De hecho, los talibanes de Afganistán volaron los Budas de Bāmiyān usando el mismo método empleado 65 años antes por los rojos en España.


¿Has firmado ya por la libertad religiosa?

¿Has firmado ya por la libertad religiosa?

05/05/2011

Pablo Domínguez Pbro. Protagonista de “La última cima”

He descubierto en Youtube perlas del sacerdote Pablo Domínguez, fallecido en Febrero del 2009 en la “Cima” del Moncayo.
Protagonista del film documental sobre su vida “La última Cima“.

Después de ver la película me quedé con ganas de oirle a él, en persona, hablar de Dios, de su experiencia espiritual y racional. Y he aquí que mi hijo fue el que me enseñó estas perlas publicadas en Youtube.

Es un regalo para el espíritu y para la inteligencia.
(La recoplicación puedes verla directamente en Youtube pulsando aquí)

01/05/2011

Poesia al 22 Mayo, elecciones

He recibido por email este poema.

Espero que se den por aludidos los susodichos:

Por traicionar a la Nación
Que te eligió Presidente,
Por destruir la ilusión
De tanta gente decente…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por los niños abortados
Por tus leyes inmorales
Por sus cuerpos destrozados
Por sus almas inmortales
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Porque no salen las cuentas
derrochando en tanto vicio
Por llevar a España a tientas
directos al precipicio…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por reabrir viejas heridas
que costó cicatrizar
de aquella guerra perdida
que ahora pretendes ganar…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por todas tus veleidades
de aprendiz de dictador
Porque compras voluntades
con un cheque al portador…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por esos cinco millones
de españoles en el paro
Por dejarles sin amparo
sin aportar soluciones.
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Porque te juzgue la historia
sin obviar los tribunales
Por tus hechos criminales
sin posible escapatoria…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Porque eres un mamarracho
Porque de tí no me fío
Porque ya has pillado cacho
y no te vas de vacío…
YA NO TE DOY MAS RAZONES
¡¡ TE ESPERO EN LAS ELECCIONES!!

¡A ver si es verdad!

27/04/2011

Siempre hay una razón para vivir

Campaña por la vida 2011

25/04/2011

“Con sólo una mirada…” en honor de los enfermos de Alzhéimer y sus familias

Ha caído en mis manos este hermosísimo artículo publicado en la revista afal contigo Asociación Nacional del Alzhéimer.

Conozco y entiendo, de primera mano, lo cambios que se producen en los afectados por esta enfermedad, y el durísimo trance que supone para la familia directa, la que trata dia a dia con el enfermo, y el dolor de ver apagarse poco a poco a la persona más querida.

No he querido, por tanto, dejar pasar la ocasión de compartir esta carta publicada en dicha revista, en honor de las familias que viven directamente y cargan sobre sus hombros y corazones esta enfermedad, en honor de los enfermos de alzhéimer, que emprenden un viaje sin retorno a la infancia más tierna, hasta apagarse como una velita. Y a todas aquellas asociaciones y entidades que dan soporte físico y sobre todo emocional y moral a personas tan necesitadas de una voz, una mano amiga, como es el caso de afal contigo.

Con sólo una mirada…

http://www.afal.es/EPORTAL_DOCS/GENERAL/AFALV3/DOC-cw4c87607ab757e/Alzheimer59.pdf (Pág. 36)

Esta es la historia de una foto. Una foto muy especial para mí. Me llamo Esperanza, y en la foto se ve a mi marido, Paco, ya en los últimos años de enfermedad con mi nieta mayor, Celia, por entonces de seis meses. Mi marido murió hace ya diez años, tras otros diez tristes y largos años de enfermedad.
Desde el primer momento, esta foto nos llamó la atención porque, a pesar de que ninguno de los dos podía articular palabra -él porque dejó de hablar y ella porque todavía no había empezado a hacerlo- es palpable que había comunicación en esas miradas. No hago más que imaginarme qué pensarían el uno del otro, de inventarme el diálogo que tendrían.

—Hola Celia. Soy el abuelo Paco, cómo me gustaría abrazarte y besarte. Con las ganas que yo tenía de ser abuelo, de jugar contigo, de llevarte al cole, y de enseñarte tantas cosas… Pero algo extraño me lo impide.

—Hola abuelo, soy Celia. ¿Por qué no me dices nada? ¿Ni siquiera vas a cogerme para jugar al caballito? ¿No ves que tengo ganas de que me digas algo y soltarte una carcajada?

Y el abuelo sonríe. Siempre sonríe. A pesar de tener el cuerpo prácticamente paralizado, siempre sonríe.

Tal vez porque él era entonces también un niño, de seis meses, con los mismos cuidados, ya que por entonces yo cuidaba a los dos.

Con sólo una mirada ¡se puede decir tanto…!

Quiero con esto aprovechar para reivindicar que, a pesar de la enfermedad del abuelo o la abuela, creo que es importantísimo que los nietos vean a sus abuelos. Sí, tal vez, como en este caso, no se puedan decir nada, pero hay sentimientos que están ahí aunque no puedan verse. Tal vez parezca que ninguno se entera, pero yo sí era consciente de quiénes eran ellos, un abuelo y una nieta a los que una maldita enfermedad llamada alzhéimer les había privado de conocerse mejor y de disfrutar el uno del otro.

Mi marido falleció un año y medio después de esta fotografía. Celia tenía por tanto dos años y pasó entonces a ser el «salvavidas» de toda la familia, el mío y el de mis hijos, y la que, con sus gracias y quehaceres, consiguió que el tiempo pasara más rápido y ameno. Y sí, el tiempo pasó, ahora tengo cinco nietos más, pero también un hijo menos, (la vida no hace más que depararte sorpresas); y es aquí, cuando tengo que agradecer a AFALcontigo, el apoyo y comprensión que me brindan de forma desinteresada para seguir afrontando lo que Dios nos mande.

Mi nieta, ahora con once años, apenas tiene recuerdo de él, tan sólo por ésta y otras muchas fotos y por las historias que yo le cuento de su abuelo. Pero tuvo el privilegio de «conocer» al abuelo Paco, cosa que sus primos y hermana no tuvieron, y de que el abuelo la «conociera» a ella. Y sólo espero y deseo que algún día sea consciente de lo que supuso aquella niña de dos años en una familia rota por la pérdida de un ser muy querido.

Con especial cariño para Celia, de tu abuela Espe.

Esperanza Alcañiz

Lo resaltado en negrita es mío, porque me ha hecho sentir totalmente identificado con la expresión de dichos sentimientos. Ese es también nuestro sentir.

Gracias, Esperanza, tu carta es un soplo de aire fresco, de oxígeno, de cariño y ternura, para tantas y tantas personas que viven una situación similar, y necesitan a veces una guía para encauzar adecuadamente sus sentimientos.

Gracias.

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