Posts tagged ‘Elecciones’

23/05/2011

23-M (¡No me gusta lo que ZP ha hecho con España!)

El 22-M pasó. Hoy es 23-M.

Por si te habías olvidado de ello con toda la vorágine vivida los últimos días, la avalancha repetitiva en todos los medios de comunicación monocorde, seguimos estando en el mes de María, Nuestra Madre y Señora.

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Podría parecer que se ha producido una revolución en España, #spanishrevolution (curiosa semejanza con la teminología utilizada por Family Research Council en el congreso de presentación del libro “Proyecto Zapatero” de Ignacio Arsuaga en Washington DC el pasado mes de Abril, que la tituló como “The New Spanish Revolution: How Socialists are Reshaping Spain“); sin embargo la revolución ya la ha provocado PZ en sus dos legilasturas. Vivimos un estado de revolución, un régimen de revolución, del que no nos han sacado estas elecciones.

¿Y que pasa con la #acampadasol, entre tanto?

  • Bueno, un “movimiento” bien visto por los partídos políticos “culpables” del estado de revolución en el que vivimos inmersos desde el 2004,
  • al que se adhieren o con el que se sienten cómodos filo-terroristas, izquierdistas, centristas, derechistas, falangistas, ultra-derechistas, verdes, rojos, amarillos, azules, pijos con iPhones, rastas con iPhones, tribus de todas las clases, … con iPhones
  • y que literalmente rapta el proceso y el debate electoral allí donde se desarrolla habitualmente, que es en los medios de comunicación, que entran en juego con toda su artilleria siguiendo un paso de baile sincronizado, como un ballet ruso con director de escena ruso -no quiero decir con ello que los organizadores del movimiento sean rusos ni mucho menos, es una forma de hablar-, a dar la cobertura necesaria durante la semana pre-electoral para que semejante demostración cívica de democracia popular pueda tener el eco que “se” necesita …
  • y que es la causa, la justificación o la explicación del resultado electoral de cada formación política que ha fracasado o ha vencido en la consulta de ayer, del índice de voto en blanco como del índice de participación, del … y del …

(Dado que este movimiento ciudadano espontáneo tiene su propio órgano de información, te dejo el enlace a su sitio web oficial donde se publican las decisiones tomadas por los consejos asamblearios http://tomalaplaza.net/)

Pues , como decía, sigo sin sentirme representado por ellos, así sigan en la Puerta de Sol hasta el 2029, fecha en la que según parece se profetiza que se acabará el mundo, en el supuesto caso de que no lo haga en el 2012 también según contrastadas profecías antiguas.
(A ver si las profecías se referían a #acampadasol!? Si alguien realiza los cálculos cabalísticos con el hashtag que comparta la fecha que sale):).

Quizás los comerciantes de la Puerta del Sol no estén tan entusiasmados y tengan que cerrar sus negocios y aumentar la lista actual del paro. ¡Insolidarios comerciantes!

Quizás los pocos madrileños anti-democráticosrealesya que no están alojados en la Puerta del Sol, puedan sentir algún tipo de incomodidad de no poder moverse por su ciudad. Pero se lo merecen por ¡Insolidarios!

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Dejando la Puerta del Sol hasta las próximas legislativas, hay una reflexión que me parece mucho más seria, surgida al recordar uno de los eslóganes colgados de algún árbol o farola estos días de pre-campaña:

“Quiero para Madrid lo que Zapatero ha hecho con España”

(no sé si la frase es exacta o no, pero es el sentido lo que me interesa, y lo que me ha hecho reflexionar).

En Madrid, y en muchas otras demarcaciones, la ciudadanía le ha dicho a nuestra dilecta clase política que no quiere para su Comunidad o su municipio lo que Zapatero ha hecho con España.

El resultado electoral del 22-M es una demostración de que el gobierno ha actuado de forma antidemocrática en contra de su propia ciudadania, con sólo tomar el poder, meter en el cajón el panfleto de programa que fuera que presentara en el 2004, y lanzarse a desollar la piel de toro (ésto no es una metáfora).

La actuación de nuestro gobierno durante sus dos legislaturas no requiere, ni merece, mayor abundamiento que haber vivido estos 8 años en esta gloriosa tierra, y sentir en carne propia lo que han hecho estos …, estos, … (me falta vocabulario) a todos los niveles , en todos los estratos y dentro de las instituciones (para más detalles, si acabas de aterrizar de Marte, puedes leer un resumen aquí).

“Algo huele a podrido en Dinamarca”. ¡Qué suerte tienen en Dinamarca!
Aquí huele a podrido casi todo.

¡No quiero lo que Zapatero ha hecho con España!

Este mensaje realmente va dirigido, no al PSOE, sino al PP.

Señores triunfadores de la noche del 22-M, los españoles de cada rincón de España, en su inmensa mayoría, dónde han podido votar (dónde han podido votar con libertad) les han dado su voto, y les han dado, sobre todo un mensaje claro:

¡No queremos lo que Zapatero ha hecho con España!

Señores del PP, ¿les dice algo este mensaje? ¿Les mueve a algo este mensaje y los miles de votos recibidos? ¿Creen que pueden pasar un “estúpido” velo sobre el desgarro de nación y sociedad que ha dejado Atila y no hacer nada?

Espero que esta frase lapidaria no tenga que usarse nunca introduciendo un nombre de político del PP:

¡No queremos lo que Zapatero ha hecho con España, y lo que pppppppp ha dejado en el olvido!

 ·

Me despido compartiendo un sentimiento nuevo, distinto. Ayer, por primera vez, he votado en conciencia, no al mal menor, al menos-malo, sino en conciencia.
Físicamente me noto igual. Sigo igual de deteriorado que estaba el sábado, pero sin sentimiento de culpabilidad o inutilidad.

Feliz semana, y feliz mes de María Santísima.

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15/05/2011

“¿Hay un voto católico?”, carta del arzobispo de Oviedo

Quizás se pueda decir más alto, gritándolo, pero no más claro.

Buenas palabras para reflexionar ante la cita que tenemos el 22-M, o ante cualquier cita electoral, o ante cualquier consideración que debamos hacernos ante la política actual y futura.

La carta la he tomado de la agencia SIC (http://www.agenciasic.es/2011/05/11/%C2%BFhay-un-voto-catolico-carta-del-arzobispo-de-oviedo/).


Queridos amigos y hermanos: Paz y Bien.

Estamos ya en pleno fragor de campaña electoral, para la cita que tenemos el próximo domingo 22 de mayo, de cara a los comicios municipales y autonómicos. Hemos sido convocados y es menester responsable participar como ciudadanos y como cristianos a la hora de elegir a nuestros representantes democráticos.

¿Se presenta la Iglesia Católica a estas elecciones? Es una pregunta retórica, que es fácil responder. Incluso podemos dar la palabra al Beato Juan Pablo II, que lúcidamente abordó esta cuestión:

la Iglesia «no propone sistemas o programas económicos y políticos, ni manifiesta preferencias por unos o por otros, con tal que la dignidad del hombre sea debidamente respetada y promovida, y ella goce del espacio necesario para ejercer su ministerio en el mundo. Pero la Iglesia es “experta en humanidad”, y esto la mueve a extender necesariamente su misión religiosa a los diversos campos en que los hombres y mujeres desarrollan sus actividades, en busca de la felicidad, aunque siempre relativa, que es posible en este mundo, de acuerdo con su dignidad de personas» (Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis, 41).

Es así.

La Iglesia no tiene un partido que la represente, ni como tal nos presentamos detrás de unas siglas. Y esto vale absolutamente para todos los partidos, si bien no hay neutralidad cuando evaluamos la cercanía o la lejanía de sus programas y actuaciones, respecto a nuestra manera de entender la justicia y los derechos de las personas desde la doctrina social de la Iglesia. Como indicaba en ese mismo texto el Beato Juan Pablo II,

«la doctrina social de la Iglesia no es, una “tercera vía” entre el capitalismo liberal y el colectivismo marxista, y ni siquiera una posible alternativa a otras soluciones menos contrapuestas radicalmente, sino que tiene una categoría propia. No es tampoco una ideología, sino la cuidadosa formulación del resultado de una atenta reflexión sobre las complejas realidades de la vida del hombre en la sociedad y en el contexto internacional, a la luz de la fe y de la tradición eclesial. Su objetivo principal es interpretar esas realidades, examinando su conformidad o diferencia con lo que el Evangelio enseña acerca del hombre y su vocación terrena y, a la vez, trascendente, para orientar en consecuencia la conducta cristiana».

Es normal que los diferentes partidos políticos intensifiquen en estos días sus diversos actos para explicar a los ciudadanos cuáles son los programas que quisieran poder desarrollar si obtuviesen el respaldo popular. Es deseable que haya una limpieza en la campaña, que no consiste en la destrucción del rival político, sino en la propuesta de lo que se desea llevar a cabo como un servicio al bien común, subrayando los retos más emergentes, saliendo al paso de las problemáticas sociales y humanas que tenemos ante nosotros y que condicionan la vida real de miles de conciudadanos.
Existen dificultades para escuchar sus propuestas o evaluar su propia gestión con quienes emplean la mentira como herramienta y el ataque visceral como talante. Engañar al electorado demagógicamente, tiene consecuencias tremendas a la hora de encontrar cauces de solución a los problemas. Tenemos ejemplos bien recientes, en donde la mentira irresponsable ha ahondado una crisis económica que afecta a un incontable número de personas y de familias.

Se trata de elegir a quienes creíblemente pondrán remedio con el justo empleo de los recursos y la gestión de los presupuestos; la defensa de la vida en todas sus fases, la maternidad y los retos de la familia; de la educación integral no entendida como cincel manipulador al servicio de una ideología; de los más desfavorecidos y sus situaciones de desempleo y vivienda, de la violencia y sus causas en una sociedad frívola y crispada; del desencanto de nuestros jóvenes y la atención social a los ancianos; de nuestra convivencia en un mundo culturalmente plural.

Es hermosa y noble la dedicación a la política cuando se entiende como un servicio real a las personas reales, sin injerencias indebidas y sin inhibiciones lamentables. El perfil cristiano del político también existe, viva o no con total coherencia las exigencias de nuestra fe. Y a él miramos cuando en lo que propone hacer o en lo que da cuenta de lo ya hecho, son reconocibles nuestros valores cristianos.
Recibid mi afecto y mi bendición.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

 

01/05/2011

Poesia al 22 Mayo, elecciones

He recibido por email este poema.

Espero que se den por aludidos los susodichos:

Por traicionar a la Nación
Que te eligió Presidente,
Por destruir la ilusión
De tanta gente decente…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por los niños abortados
Por tus leyes inmorales
Por sus cuerpos destrozados
Por sus almas inmortales
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Porque no salen las cuentas
derrochando en tanto vicio
Por llevar a España a tientas
directos al precipicio…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por reabrir viejas heridas
que costó cicatrizar
de aquella guerra perdida
que ahora pretendes ganar…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por todas tus veleidades
de aprendiz de dictador
Porque compras voluntades
con un cheque al portador…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Por esos cinco millones
de españoles en el paro
Por dejarles sin amparo
sin aportar soluciones.
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Porque te juzgue la historia
sin obviar los tribunales
Por tus hechos criminales
sin posible escapatoria…
POR ESTAS Y OTRAS RAZONES
TE ESPERO EN LAS ELECCIONES

Porque eres un mamarracho
Porque de tí no me fío
Porque ya has pillado cacho
y no te vas de vacío…
YA NO TE DOY MAS RAZONES
¡¡ TE ESPERO EN LAS ELECCIONES!!

¡A ver si es verdad!

10/04/2011

Virtudes terapéuticas del voto inútil

No recuerdo si fue el jueves o el viernes pasado, durante la comida, surgió el debate acerca del voto útil/inútil/en blanco. Recordé un artículo, antiguo ya, escrito por un pensador, astrofísico, que leí con motivo de las elecciones al parlamento europeo en 2009, y con el que me sentí bastante identificado.
Creo que en este momento, en esta coyuntura política, si cabe, es aún más oportuna su relectura.

Lo comparto ahora (según lo prometido), porque creo que es una reflexión que todos podemos hacernos en algún momento.

De conoZe.com: http://www.conoze.com/doc.php?doc=9063

 

Francisco José Soler GilFrancisco José Soler Gil
Es doctor y profesor en Filosofía por la Univ. de Bremen
Autor de Lo divino y lo humano en el universo de Stephen Hawking (entre otros libros. Yo he leído 4 de este autor, y son muy, muy buenos).

Permítame el lector de internet —que permite todo, como corresponde a esta nueva torre de Babel— una confesión personal: en las pasadas elecciones europeas mi voto ha sido, por primera vez, un voto perfectamente inútil. Inútil sin paliativos.

Como comprenderán, no ha sido fácil para mí dar este paso: Enganchado durante años al «mal menor», y acostumbrado al posibilismo, y a introducir la papeleta en la urna con una mano mientras me tapaba la nariz con la otra, romper con la costumbre no era cosa baladí. Y, desde luego, en otras circunstacias no me hubiera tomado la molestia de hacerlo.

Pero el caso es que uno ya no va siendo tan joven, y las malas costumbres, si no se cortan a tiempo, terminan por pasar factura. De manera que reflexionando, y esforzándome no poco por enfocar racionalmente una región interior sujeta más que otras a los impulsos cordiales, me pregunté: ¿De verdad piensas que el triunfo de los malminoristas paliará en algo la matanza de criaturas a que estamos asistiendo desde hace un cuarto de siglo en nuestro país? Y tuve que responderme que no. ¿De verdad piensas que los malminoristas harán algo por detener la ideología que se nos quiere imponer desde Bruselas a golpe de directriz? Y de nuevo tuve que responderme que no. Pues bastaba comparar la papeleta de los candidatos que pretendían que votara en esta ocasión, con la papeleta que introduje en la urna hace cuatro años. ¿Cómo hacerlo? Por ejemplo así:

Como algún lector avisado seguro que recordará, el pasado catorce de enero el parlamento europeo aprobó una inicua resolución presionando a los gobiernos, entre otras cosas, a facilitar el aborto, fomentar la experimentación con embriones frente a la experimentación con animales, y penalizar cualquier cosa que den en considerar una manifestación de «homofobia». Todo en nombre de la libertad, por supuesto. Y como era de esperar, muchos de los representantes de nuestro querido grupo malminorista votaron a favor, muchos otros se quitaron de enmedio, y al fin hubo otros que votaron en contra. ¿Y quieren saber dónde han parado, en las nuevas listas, los que votaron en contra? Búsquenlos, queridos amigos.

Bien. Les ahorro los detalles de mi proceso de reflexión, y vuelvo sobre lo importante: Por primera vez en mi vida, y sirviendo, sin duda, de precedente, he emitido un voto impecablemente inútil. Y he de decir que ello ha constituido una experiencia tan liberadora y tan grata, que escribo este artículo con la esperanza de animar a otros adictos al malminorismo a que hagan la prueba en cuanto se presente la ocasión. A fecha de hoy, estaría dispuesto a afirmar que las virtudes terapéuticas del voto inútil son poco menos que milagrosas. Por mencionar algunas: Se duerme mucho mejor sin el lastre de la complicidad. Y también disminuye la acidez de estómago al escuchar las declaraciones de tales o cuales políticos. Pues yo no los voté.

Y lo mejor aún está por venir: Cuando dentro de algún tiempo, que no será largo, recomience la temporada de cabreos de los votantes del malminorismo, ante las posturas que irán adoptando sus líderes en todas la ocasiones que se presenten para demostrar lo que les importa de verdad el derecho a la vida, yo podré ahorrarme tranquilo la efusión incontrolada de bilis. Porque yo no los voté.

Ahora, considerado el tema desde la nueva libertad que he ganado en las pasadas elecciones, me pregunto si no sería oportuno que en el reverso de las papeletas electorales se incluyeran avisos similares a los que se leen en las cajetillas de tabaco: La junta electoral central advierte que el voto malminorista perjudica seriamente su salud.

Que os aproveche la reflexión.

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